Una puerta cortafuegos es una puerta ensayada para resistir el fuego durante un tiempo (30, 60, 90 o 120 minutos) y cerrarse sola, de forma que el incendio no pase de un sector del edificio a otro. Suministramos, instalamos y mantenemos puertas cortafuegos de una y dos hojas en garajes, cuartos de instalaciones, escaleras protegidas y naves de toda la Comunidad de Madrid.
Es uno de los elementos de seguridad más eficaces y más maltratados de un edificio. Una puerta cortafuegos bien cerrada contiene el fuego y, sobre todo, el humo, que es lo que más daño hace. Una puerta calzada con una cuña no protege nada. Por eso nuestro trabajo no termina al instalarla: revisamos que siga cerrando como el primer día.
Qué es una puerta cortafuegos
A simple vista parece una puerta metálica normal, pero por dentro está rellena de materiales aislantes y lleva juntas intumescentes en el marco, que se hinchan con el calor y sellan las rendijas. Se fabrica y ensaya como un conjunto: hoja, marco, bisagras, cerradura y cierrapuertas. Si se cambia una pieza por otra que no está ensayada, la puerta pierde su clasificación. Por eso las reparaciones deben hacerse con recambios del fabricante. Si quieres saber más sobre cómo identificar una, tenemos una guía sobre qué es una puerta cortafuegos.
Qué significa la clasificación EI2 60-C5
| Parte | Significado |
|---|---|
| E | Integridad: no deja pasar llamas ni gases calientes |
| I2 | Aislamiento térmico: limita la temperatura de la cara no expuesta |
| 60 | Minutos que mantiene esas prestaciones (puede ser 30, 45, 60, 90 o 120) |
| C5 | Cierre automático ensayado para uso muy frecuente (200.000 ciclos) |
La clasificación figura en una placa o etiqueta en el canto de la hoja o en el marco. Si una puerta no la tiene, no hay forma de demostrar que es cortafuegos, aunque lo parezca.
Dónde son obligatorias
El Código Técnico de la Edificación (DB-SI) las exige siempre que dos zonas deben quedar separadas frente al fuego:
- Entre el garaje y el resto del edificio: el aparcamiento es un sector independiente y se comunica con las viviendas a través de un vestíbulo de independencia con puertas EI2 30-C5 como mínimo. Lo explicamos con detalle en normativa de puertas cortafuegos en comunidades.
- En locales de riesgo especial: cuartos de calderas, centralización de contadores, salas de máquinas o almacenes, con una clasificación que depende del nivel de riesgo.
- Entre sectores de incendio de edificios grandes, con una resistencia que suele ser la mitad de la del muro que separa los sectores.
- En escaleras protegidas y especialmente protegidas.
- En naves industriales, según el reglamento industrial, cuando hay que separar sectores o zonas de almacenamiento.
Tipos de puertas cortafuegos que instalamos
- Puertas de una hoja: las más habituales en cuartos de instalaciones, vestíbulos y escaleras.
- Puertas de dos hojas: para pasos más anchos, con selector de cierre para que las hojas cierren en el orden correcto. Ver puertas cortafuegos de doble hoja.
- Puertas con mirilla o con vidrio cortafuegos, cuando se necesita ver el otro lado.
- Puertas correderas y cierres industriales cortafuegos, para naves y almacenes .
Todas se suministran con su declaración de prestaciones y marcado CE, y quedan instaladas con el marco anclado según las instrucciones del fabricante, porque un marco mal fijado anula la resistencia de la puerta.
Accesorios que marcan la diferencia
- Cierrapuertas: el muelle o brazo que hace que la puerta se cierre sola. Es obligatorio.
- Selector de cierre: en puertas de dos hojas, obliga a que cierre primero la hoja pasiva y después la activa, para que encajen.
- Retenedor electromagnético: permite mantener la puerta abierta durante el uso normal y la libera cuando salta la alarma de incendio. Es la única forma legal de tener abierta una puerta cortafuegos y necesita conectarse a la detección de incendios.
- Barra antipánico: obligatoria en las puertas de salida que usan muchas personas, para abrir empujando sin necesidad de manilla.
Mantenimiento de puertas cortafuegos
Las puertas cortafuegos son protección pasiva, y el RIPCI no incluye una tabla de revisión específica para ellas. Pero el titular está obligado a conservar sus prestaciones, y el fabricante indica las revisiones de cierrapuertas, herrajes y juntas. En las revisiones comprobamos:
- Que la puerta cierra sola desde cualquier ángulo de apertura y encaja en el marco.
- Que el cierrapuertas, el selector y las bisagras funcionan y están bien ajustados.
- Que las juntas intumescentes están completas y sin pintar.
- Que la placa de clasificación sigue en su sitio y es legible.
- Que los retenedores liberan la puerta cuando se activa la alarma.
- Que no hay agujeros sin sellar ni modificaciones que anulen la clasificación.
Lo incluimos en el mantenimiento contra incendios de las comunidades y empresas que lo piden.
Errores frecuentes
- Calzar la puerta con una cuña, un extintor o una silla para que no se cierre.
- Quitar o aflojar el cierrapuertas porque «cierra muy fuerte».
- Taladrar la hoja para poner una cerradura o un cartel.
- Cambiar la manilla o las bisagras por otras de ferretería.
- Pintar las juntas intumescentes.
- Instalar una puerta cortafuegos con un marco de otra marca.
Cada uno de estos errores puede hacer que la puerta no cumpla su función en un incendio y que la aseguradora lo tenga en cuenta.
Sustituir una puerta antigua
En comunidades y naves de los años ochenta y noventa todavía encontramos puertas metálicas que se instalaron como cortafuegos pero que hoy no tienen placa, ni cierrapuertas, ni juntas. Si el edificio no se reforma, no hay obligación de cambiarlas por antigüedad, pero sí de que cumplan su función. Cuando una de esas puertas ya no cierra o está deformada, lo razonable es sustituirla por una actual con su clasificación, en lugar de seguir reparando algo que no se puede certificar.
Precio de una puerta cortafuegos
El precio depende de la resistencia (EI2 30, 60, 90 o 120), de las medidas, de si es de una o dos hojas y de los accesorios (barra antipánico, retenedor, mirilla). Si hay que retirar una puerta antigua o adaptar el hueco, se presupuesta aparte. Te damos el precio cerrado tras ver el hueco o recibir las medidas y fotos por WhatsApp (675 833 485).
Si las puertas forman parte de una actuación más amplia de compartimentación, consulta también protección pasiva. Para pedir presupuesto, llámanos al 918 658 463.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si una puerta es cortafuegos?
Busca la placa o etiqueta de clasificación en el canto de la hoja o en el marco: indica la resistencia (por ejemplo, EI2 60-C5), el fabricante y el número de fabricación.
¿Se puede dejar abierta una puerta cortafuegos?
Solo con un retenedor electromagnético conectado a la detección de incendios, que la libera y la deja cerrar cuando salta la alarma. Calzarla está prohibido.
¿Instaláis puertas cortafuegos de dos hojas?
Sí, con selector de cierre para que las hojas cierren en el orden correcto, y con barra antipánico si es una salida de evacuación.
¿Podéis reparar una puerta cortafuegos que no cierra?
Sí. Normalmente es el cierrapuertas, las bisagras o el marco. Usamos recambios compatibles con la puerta para no anular su clasificación.