Un sistema de detección de incendios descubre el fuego en sus primeros minutos, normalmente por el humo, y avisa a las personas con sirenas y señales antes de que el incendio crezca. Lo forman una central, detectores automáticos, pulsadores manuales y avisadores. En Sistemas Contra Incendios Madrid los instalamos y mantenemos como empresa habilitada (Registro Industrial 201202, sistema 13-B-DC0/EC0).
La detección es el sistema que más tiempo regala. Un fuego detectado en su fase de humo se apaga con un extintor; el mismo fuego descubierto diez minutos después puede obligar a evacuar el edificio. Por eso es obligatoria en muchos edificios y muy recomendable en cualquier lugar donde haya personas durmiendo, equipos valiosos o zonas que pasan horas sin vigilancia.
Cómo funciona un sistema de detección
- Detectores automáticos: reaccionan al humo, al calor o a la llama y envían la señal a la central.
- Pulsadores manuales: permiten que cualquier persona que vea el fuego dé la alarma.
- Central de incendios: recibe las señales, indica dónde está el problema y activa las salidas: sirenas, luces, cierre de puertas cortafuegos con retenedor, parada de climatización o aviso a una central receptora.
- Avisadores: sirenas y flashes que alertan a los ocupantes.
- Fuentes de alimentación: la red eléctrica y baterías de respaldo para que el sistema funcione aunque se corte la luz.
Detección convencional o analógica
Es la decisión técnica más importante al instalar un sistema.
| Convencional | Analógica (direccionable) | |
|---|---|---|
| Cómo localiza el fuego | Por zonas: la central indica qué zona ha saltado | Por equipo: la central indica qué detector concreto ha saltado |
| Cableado | Una línea por zona | Un lazo que recorre muchos equipos |
| Coste | Menor | Mayor |
| Adecuada para | Locales, comunidades, oficinas pequeñas | Edificios grandes, hoteles, hospitales, naves con muchas zonas |
| Mantenimiento | Sencillo | Permite ver el estado y la suciedad de cada detector |
En un local de 200 m² no tiene sentido una central analógica. En un hotel de cinco plantas, saber exactamente qué habitación ha saltado ahorra minutos decisivos. Te recomendamos uno u otro según el edificio.
Qué detector va en cada sitio
- Detector óptico de humo: el más habitual. Detecta el humo visible de fuegos de combustión lenta: oficinas, pasillos, habitaciones.
- Detector térmico: reacciona a la temperatura. Se usa donde hay humo o vapor normal, como cocinas, garajes con humos de motores o salas de calderas.
- Detector de llama: para grandes espacios o riesgos con líquidos inflamables.
- Detección por aspiración o lineal: para naves altas, almacenes o salas de servidores.
Elegir mal el detector es la primera causa de falsas alarmas. Un detector de humo en una cocina saltará cada día.
Dónde es obligatoria la detección
La exigen el Código Técnico de la Edificación (DB-SI 4) y el reglamento industrial según el uso y la superficie: por ejemplo, en garajes por encima de cierta superficie, hoteles, residencias, hospitales, centros docentes y comerciales de cierto tamaño, y en establecimientos industriales según su nivel de riesgo. Si tienes un proyecto o una licencia en marcha, te decimos qué te exige. Para una visión de todos los sistemas, consulta sistemas contra incendios. Si quieres conocer los tipos de detectores en detalle, tenemos una guía específica de tipos de detectores de incendios.
Detección según el tipo de edificio
Garajes de comunidades
En los aparcamientos se combinan dos cosas que a menudo se confunden: la detección de incendios, que exige el Código Técnico a partir de cierta superficie, y la detección de monóxido de carbono, que forma parte de la ventilación. Cada una tiene su central y sus detectores. Las instalamos y mantenemos juntas para que no haya huecos. La de monóxido la explicamos en detección de monóxido en garajes.
Hoteles, residencias y centros con personas durmiendo
Aquí la detección es crítica, porque las personas no ven el humo mientras duermen. Se instalan detectores en habitaciones y pasillos, avisadores audibles en todo el edificio y, casi siempre, central analógica para saber en qué habitación está el problema.
Naves y almacenes
En naves altas, el humo tarda en llegar al techo y se estratifica. Se usan detectores lineales de haz, detección por aspiración o detectores de llama según el riesgo, y se integran con el control de humo y, si existen, los rociadores.
Integración con otros sistemas
Una central bien programada hace más que sonar: puede liberar las puertas cortafuegos que estaban abiertas con retenedores, parar la climatización para no mover el humo, mandar los ascensores a planta baja, activar la extracción de humo y avisar a una central receptora o a un teléfono. Cada una de estas maniobras se prueba en la revisión anual, porque si falla una, el resto del plan de evacuación se resiente.
Si ya tienes un sistema de detección instalado y no sabes en qué estado está, empezamos con una revisión completa: comprobamos la central, las zonas o lazos, todos los detectores y pulsadores, las sirenas y las baterías, y te entregamos un informe con lo que funciona, lo que hay que reparar y lo que conviene sustituir. Con ese informe decides tú el orden de los trabajos, empezando siempre por lo que afecta a la seguridad.
Instalación y mantenimiento
Instalamos sistemas completos: estudio de la distribución de detectores según la norma de diseño, cableado, central, pulsadores, avisadores, integración con puertas, ventilación o ascensores, programación y pruebas. Al terminar entregamos el certificado de instalación y la documentación.
El mantenimiento sigue el anexo II del RIPCI: cada tres meses se comprueba el funcionamiento de la central con sus fuentes de alimentación y los indicadores; cada año la empresa mantenedora prueba los detectores, pulsadores y avisadores, revisa las baterías y deja el acta. Puedes incluirlo en un contrato de mantenimiento contra incendios junto al resto de sistemas.
Errores que provocan falsas alarmas
- Detectores de humo en cocinas, duchas o zonas con polvo de obra.
- Detectores sucios que nadie ha limpiado en años.
- Baterías agotadas que generan avisos de avería continuos.
- Reformas que cambian la distribución sin adaptar la detección.
Las falsas alarmas tienen un coste oculto: la gente deja de hacer caso a la sirena. Un buen mantenimiento las reduce al mínimo.
Para pedir presupuesto de instalación o de mantenimiento, llámanos al 918 658 463 o escríbenos al WhatsApp 675 833 485.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre detección convencional y analógica?
La convencional indica en qué zona hay fuego; la analógica indica qué detector exacto ha saltado. La analógica es más cara y se usa en edificios grandes.
¿Puedo poner detectores de humo en un garaje?
En garajes suelen usarse detectores térmicos o de humo especiales, porque los humos de los motores provocan falsas alarmas en los ópticos convencionales.
¿La central de incendios puede avisar a mi móvil o a una central receptora?
Sí, con un transmisor o un módulo de comunicación. Lo configuramos según el edificio.
¿Cada cuánto se cambian las baterías de la central?
Se comprueban en cada revisión y se sustituyen cuando dejan de garantizar la autonomía exigida, normalmente cada pocos años según el fabricante.